viernes, 20 de noviembre de 2009

Hay días que parece, que nunca se va a apagar el sol, y otros son más tristes que una despedida en la estación. Es igual que nuestra vida que cuando todo va bien, un día tuerces una esquina y te tuerces tu también.
Yo he crecido cerca de las vías y por eso sé, que la tristeza y la alegría, viajan en el mismo tren.
¿Quieres ver el mundo?
Mira, esta debajo de tus pies.
Con el paso de los años nada es como yo soñé, si no cierras bien los ojos, muchas cosas no se ven. Pero no le tengo miedo al diablo, ¿no ves que no puedo arder?
No hay mas fuego en el infierno, del que hay dentro de mi piel.


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