
Pi pi, pi pi, pi pi, pi pi , pi pi, pi pi [...] Suena el despertador, intentas, sin éxito,abrir los ojos, lo vuelves intentar, ésta vez, te has frotado antes los ojos con las manos, y lo consigues, enciendes la luz, esa lucecita que tienes al lado de la cama. Miras el reloj, y piensas... las 7... ¿por qué? tevuelves a tumbar, y recapacitas. Por fin te armas de valor, te levantas de la cama, primero, pones un pie en el suelo, luego, como es lógico, el otro. Te estiras. Te pones, sin ganas, las zapatillas de andar por casa, y te diriges al baño. Allí, te miras al espejo, te lavas la cara, pones la estufa, y el agua caliente. Te quitas el pijama, y te das de forma desganada, una ducha de agua calentita, mientras escuchas el hilo musical, lo mismo de siempre por la mañana, las tertulias. Sales de la ducha, coges la toalla, y secas con cuidado tu pelo, y a continuación tu cuerpo. Coges el secador, lo enchufas a la corriente eléctrica.[...] Llegas a la habitación, te vistes, y oyes a tu madre desde la otra punta de la casa : -Vas a llegar tarde!. Acabas de vestirte, y te espera un colacao calentito que te tomarás deprisa y corriendo porque si no llegarás tarde. Son las 8.30 de la mañana, y llegas al instituto, y por fin te encuentras con la persona que te alegra las mañanas. Va corriendo hacia ti, como de costumbre, dando saltitos de esa manera tan peculiar, y con esa sonrisa de oreja a oreja que siempre tiene ella colocada en la cara. -Buenos días!- te dice de una manera totalmente enérgica. Le miras, sonríes, y dices... Buenos días :) Y un día rutinario, se dispone a comenzar.
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